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Seleccion Colombia: Dos amistosos para olvidar


Colombia encendió las alarmas justo cuando menos podía permitírselo. Las derrotas en los amistosos frente a Selección de Croacia y Selección de Francia no solo dejaron un resultado negativo, sino sensaciones que preocupan a semanas de un Mundial donde cada detalle cuenta.

Más allá del marcador, lo que más inquieta es la falta de contundencia. En ambos partidos, la Selección Colombia generó opciones claras, pero falló en el momento clave. Y ahí aparece un nombre propio: Luis Suárez. El delantero, que venía de firmar un impresionante póker de goles en un partido previo, vivió la otra cara del fútbol: frente a Francia desperdició oportunidades que, en condiciones normales, habrían significado otro póker. Cuatro ocasiones claras que terminaron en nada. El balance, cruel pero real: está “en tablas” con el gol.

Ese contraste resume perfectamente el momento del equipo: capacidad hay, pero la ejecución no está afinada. Contra Croacia, Colombia mostró pasajes interesantes en la construcción, pero fue superada por momentos de desconcentración. Ante Francia, el nivel competitivo subió, pero la falta de eficacia terminó condenando el resultado.

Y es ahí donde la preocupación se instala. Porque si bien los amistosos sirven para ajustar, también marcan tendencias. Y hoy la tendencia de Colombia es la irregularidad: juega bien por momentos, pero no define. Compite, pero no concreta.

En medio de este panorama, vale recordar aquella icónica campaña de Águila: “desde el primero minuto hasta el último minuto”. Un mensaje que apelaba a la fe, a la constancia, a no rendirse. Hoy más que nunca, ese lema debería resonar en el vestuario de la selección. Porque el problema no es empezar mal… es no sostener, no cerrar, no rematar los partidos.

Pero también hay una advertencia implícita: en el Mundial, ese “último minuto” puede llegar demasiado rápido. Y si Colombia no corrige ya su falta de definición, puede que cuando quiera reaccionar… ya sea tarde.

Queda poco tiempo, pero aún hay margen. El talento está. La pregunta es si lograrán convertirlo en resultados antes de que el reloj mundialista empiece a correr de verdad.

veo a mucha gente ya bajandose de la Lorenzeta!

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